A veces me demoro mucho más de la cuenta abanicando el cuello roto de la soledad.Sería mucho mas sencillo si las sombras que dejaste, mi amor, no dispararan besos calibre 22.
Mis doctores recetan sobredosis de olvido
y unas vacaciones pagas en aquel hospital de los muñecos malheridos que no pueden ni comer ni dormir, Pinochos que perdimos la risa y la nariz
Somos tiburones ciegos, perdimos mucha sangre en el mar, mordiendo los anzuelos de la mediocridad.
IVAN NOBLE- a pan y agua
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